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domingo, 8 de mayo de 2016

Metallica, Estadio Vélez Sarsfield (sábado 8 de mayo de 1993)


El 8 de mayo no es una fecha más en mi vida: es el día que marcó mi debut en los recitales de Rock, veintitrés años atrás.

Para 1993 apenas tenía 13 años pero ya había escuchado un gran porcentaje de discos imprescindibles de la historia del Heavy Metal. AC/DC, Iron Maiden, Judas Priest, Hermética, Anthrax, Sepultura, Megadeth y Ozzy eran artistas que seguía y adoraba con pasión pero ninguna, con la salvedad de Guns N' Roses, alcanzaba el status que Metallica me generaba. Cuando para comienzos de aquel año se anunció la visita del cuarteto de California a Buenos Aires, comencé a insistir a mis padres para lograr el añorado ticket, que finalmente fue adquirido en un Musimundo por partida doble, ya que mi viejo, que no nunca fue rockero -aunque este fue su momento bisagra- ¡se copó y me acompañó! Los preparativos para el show fueron hermosos: terminé de completar mi discografía (en cassette) e incluso compré una remera hermosa, tal vez mi favorita entre todas las que actualmente tengo. Sobre la marcha, la fecha del sábado 8 de mayo se agotó, por lo que se agregó una función para el viernes 7, show que transmitió la Rock & Pop en vivo y en directo y que por supuesto escuché de principio a fin.

¿Qué decir sobre aquel 8 de mayo? Tantas cosas... Primero, que la ansiedad me ganó de mano y le pedí por favor a mi padre de estar en el estadio de Vélez a las 11 AM. Una locura total, pero bueno allá fuimos por Juan B. Justo, yo luciendo mi ropa favorita de aquel momento, mi remera nueva de 'Tallica y una campera bordó a la que le había pintado el logo de la H con tinta china. La fila para entrar al campo era inmensa y delante nuestro teníamos a unos fans que se habían venido desde Corrientes que en un toque le pidieron guita a mi viejo para comprar vino de cartón en el Carrefour de enfrente y cuando volvieron con los tetras en la mano lo primero que hicieron fue ofrecerle un sorbo. Hermoso.

Entrar al campo de juego fue un momento imborrable. No importaba más nada en el mundo, solo quería ir corriendo lo más rápido posible hacia el vallado y ver de cerca la batería de Lars Ulrich, que lucía hermosa, radiante, sobre una tarima. Pero claro, jamás iba a contar que de a poco el estadio fue llenándose de ávidos metaleros que inconstantemente hacían pogo con la música que sonaba por los parlantes, incluso levantando las telas que protegían el césped para revolear a aquellos atrevidos que se animaban a volar con sus mechas al aire. Ese desmadre generó que retrocediéramos sobre nuestros pasos, ubicándonos sobre una de las populares. A nuestra derecha se sentó un flaco con una remera blanca con una estampa de un tipo pelado, con tatuajes y cabeza rapada. El mismo pibe nos sugirió que nos acercáramos al campo, que viéramos el show ubicado al costado de la torre de sonido, así que le hicimos caso y para allá fuimos los tres, porque el pibe había ido solo y no tenía con quien conversar. De repente, una música sumamente veloz y machacosa atronó por los parlantes y la gente se transformó: el estadio entero se transformó en un desmadre. Le pregunté a nuestro nuevo amigo qué banda era ya que yo no tenía la más puta idea y se señaló su remera: era Pantera con "Fucking Hostile" y el tipo de su remera era Phil Anselmo. Esa fue las últimas palabras que nos cruzó el muchacho, ya que se entremezcló en el pogo y no volvimos a verlo. Imaginen la situación: mi viejo no sabía qué carajo hacer, me aferraba entre sus brazos pero el estadio ya estaba bastante colmado de gente y nos íbamos de un lado para el otro. Hasta que apareció una mano salvadora.

Ni bien terminaron los estruendosos acordes de Pantera, se nos acercaron dos tipos, uno de ellos hablaba en inglés y el otro traducía. El norteamericano se presentó como Jay Jay y dijo ser iluminador de Metallica. Prosiguió aclarando que Metallica siempre pregona la integridad de sus fans e hizo hincapié en que mi viejo y yo corríamos peligro si nos quedábamos en el campo, por lo que procedió a invitarnos a la torre de sonido/luces para que podamos disfrutar del show con comodidad. ¿Lo pueden creer? Ahí estábamos mi padre y yo, sentados en una ubicación preferencial, recibiendo constantemente botellas de Gatorade sacadas de una heladera que pertenecía al personal de Metallica, viendo como de a poco se iba llenando el estadio, conversando con el personal de Cruz Roja, que no paraba de atender ebrios que se habían pasado de rosca.

Con ese panorama, salió a tocar Horcas, técnicamente la primera banda que vi en vivo en mi vida. Tengo flashes del operador de sonido laburando y puteando constantemente, dejando en claro a propios y extraños que no estaba de acuerdo con el resultado de su trabajo. A mí poco me importaba, porque poco tiempo antes había conseguido "Oíd Mortales el Grito Sangrado" y el quinteto basó su presentación en ese material. A mi entender, Horcas jamás pudo replicar la fórmula lograda con aquella formación, donde además del entrañable Osvaldo Civile y Hugo Benítez destacaban Oscar Castro (un verdadero tapada) y el Ganzo, un batero de primer nivel internacional. Mientras Horcas se encontraba en la mitad del set, se acercó al mangrullo  el resto de la crew Metallica, entre ellos el sonidista, que nos quiso rajar a la mierda pero gracias nuevamente a la injerencia de Jay Jay (que dijo que éramos "invitados de Metallica") pudimos permanecer en nuestras cómodas sillas.

Tras una breve presentación del "Ruso" Verea, Metallica se apoderó del escenario y mi vida no volvería a ser la misma: todo lo que incluyó verlos en vivo fue una revelación. No olviden que para mayo de 1993 el grupo llevaba prácticamente dos años de gira presentando el "Black Album" pero sobre las tablas no mostraron ningún ápice de decaimiento (muy lejos de aquel "agotamiento físico y mental"). Lars se ubicaba en mi podio pero quien se ganó todo mi aprecio a base de huevos fue Jason Newsted, un tipo que aún al día de hoy no pudieron reemplazar con corrección.

Temas más, temas menos, el setlist fue el que pocos meses después vería la luz en el boxset "Live Shit", pero sin dudas que más allá del plano musical, esta experiencia marcó quien soy.

¡Y eso que no les confesé que todavía lamento no haber comprado el libro de la gira!

sábado, 25 de enero de 2014

20 discos a 20 de 1994 pt. IV

Pudieron haber sido 40 o 50, pero fueron 20. Arbitrario, sí, pero hay que darle un cierre. Recuerdo a los carcamanes de siempre poner el grito en el cielo por toda la música nueva pululando o de los cambios que los grupos sufrían en su propuesta. El tiempo, ineroxablemente, logró poner las cosas en su lugar y sin lugar a dudas 1994 fue uno de los más prolíficos años de la década, que llegó a su fin en 1996/97 de la mano del estallido del Nü Metal.

ALICE IN CHAINS
“Jar of Flies”

Un mini álbum que confirmó todas las variantes y el potencial compositivo de una banda dispuesta a codearse con los más grandes. Profundizando aún más la faceta acústica esgrimida en “Sap”, los AIC se despacharon con hits atemporales, como “I Stay Away” o “No Excuses”, que probó que el tándem Staley/Cantrell no sólo atravesaba un grandísimo momento: habían nacido para retroalimentarse.

THE ALMIGHTY
“Crank”

Hay una sólo crítica que le realizo al cuarteto escocés: sus discos siempre sonaron acorde a la época en que se editaban. Por ende éste, al haber sido editado en 1994, tiene una impronta Punk que ajustó cada una de las canciones. La labor del productor Chris Seldon también es para destacar, ya que fue su virtud homogeneizar y canalizar tanta violencia en un paquete sónico demoledor. Gracias a esta placa pude disfrutar su show como soportes de Megadeth, algo que no muchos pueden afirmar.

KYUSS
“Sky Valley”

Otro disco determinante, definitorio y cumbre en la década. “SkyValley” fue la prueba suficiente de que “Blues for the Red Sun” no se trató de un simple buen momento de un cuarteto aficionado a los sonidos valvulares, las zapadas desértica y la marihuana. El Stoner encontró su punto álgido y jamás pudo volver a sonar así. Claro, pasaron casi de largo y unos meses más tarde se estarían separando pero el tiempo no pudo ignorar semejante maravilla.

2 MINUTOS
“Valentín Alsina”

El disco que la música nacional estuvo esperando durante años. 2 Minutos llevó el mensaje de la calle a un formato punk rock cancionero que desoyó de sutilezas sonoras o afinaciones guitarreras. Los dinosaurios pusieron el grito en el cielo pero la honestidad de estas canciones se antepusieron en un momento donde lo cool estaba a la orden del día.

PANTERA
"Far Beyond Driven"

"Ser Manejado Desde el Más Allá" sería la traducción más aproximada de esta placa y ciertamente desde "el más allá" provino la energía para que los Cowboys del Infierno le dieran un enorme fuck you a la industria discográfica. ¡Nunca una banda número 1 del Billboard sonó tan pesada! En una clara respuesta directa al glorioso "Vulgar Display of Power", Pantera aquí se despachó con más violencia que nunca. Siempre con los dientes apretados, sin concesiones y con una calidad de los tocados por una barita.

miércoles, 22 de enero de 2014

20 discos a 20 de 1994 pt. III


DEMOLITION 23.
“Demolition 23.”

Todavía recuerdo patentemente haber escuchado por primera vez “You Crucified Me” en la radio: ¡no podía creer tanta calidad! Sin dudas uno de los puntos más altos en la discografía de mi amado Michael Monroe, que acá suena con más ímpetu y frescura que en sus días de Hanoi Rocks. Demolition comenzó como una banda de covers que contaba con cantantes invitados (Sebastian Bach, por ejemplo) para transformarse en un combo que tributa a las raíces punks de sus integrantes, entre los que se encontraba Sami Yaffa. Luego de un tour que contó con otro Hanoi, Nasty Suicide, en guitarra, se separaron, dejando un terrible disco que hace años se encuentra descatalogado.

CORROSION OF CONFORMITY
“Deliverance”

Como dije alguna vez, “Deliverance” es el “Master of Reality” de los noventas. Esta comparación no es odiosa: COC demostró todos sus pergaminos en una placa imperdible de principio a fin. Contando por primera vez con Pepper Keenan en la voz y guitarra a tiempo completo, la decisión probó ser harto acertada y tomando el rastro dejado por Black Sabbath, en una época donde el Stoner estaba haciendo bastante ruido, llevaron su influencia hacia terrenos cancioneros.

JOHNNY CASH
“American Recordings”

Lo que se dice, un verdadero retorno, de los más significativos e ilustrativos que se recuerden. La historia encumbró a Rick Rubin y ciertamente resulta imposible minimizar la gestión del gurú discográfico. Con un envidiable gran tino, Rubin le sugirió a Cash simular que estaba en el living de su casa, algo que efectivamente sucedió, ya que muchas de las canciones fueron grabadas allí. Aferrándose al formato acústico prescindiendo de una banda estable, Cash recuperó su estatus perdido durante los ochentas para llegar a los grandes festivales alternativos, como el Lollapalooza.

PRONG
“Cleansing”

Helmet, Pantera, Sepultura y Biohazard ya habían sacado sus discos definitorios: sólo faltaban los, Prong, que con “Cleansing” derribaron todas fronteras. Tommy Victor pulió sus dotes como compositor, respaldado por un dream team que contó con Paul Raven en bajo, quien provenía de Killing Joke, una de las bandas que más influenció a los oriundos de New York. La excelsa producción de Terry Date permitió que “Cleansing” pase de ser un gran disco a un clásico de la década.

MEGADETH
“Youthanasia”

El último gran disco de Megadeth. Por primera vez utilizan afinaciones más graves (un semitono debajo de la afinación standard) en temas más relajados, que si bien no pierden en tecnicismo, suenan menos intrincados. La portada por Hugh Syme es para enmarcar, de las más logradas que se recuerden. Con este disco vinieron por primera vez al país, en cinco shows en el mítico Estadio Obras que pasaron a la historia.

sábado, 18 de enero de 2014

20 discos a 20 de 1994 pt. II


HERMÉTICA
“Víctimas del Vaciamiento”

“Este disco es más pesado, no tan speed como “Ácido Argentino” declaraba Ricardo Iorio en su momento. Y tenía razón. Tomando el nombre de una de las canciones del autotitulado debut discográfico, “Víctimas…” probó que La H podía tener sus rebajes y aún seguir sonando pesado sin concesiones. Asimismo, contó con un presupuesto más abultado en la producción, lo cual impactó directamente en el resultado final. El futuro se vislumbraba brillante, pero pocos meses dirían adiós, para nunca, nunca volver.

A.N.I.M.A.L.
“Fin de un Mundo Enfermo”

El golpe de timón que el Metal argentino necesitaba. Uno de los mayores méritos de A.N.I.M.A.L., además de sus canciones y su sonido acorde a la época, fue que probaron que una banda sin ex integrantes de V8 podía lograr una convocatoria sólida. Aferrándose en demasía al mensaje aborigen, con el ingreso de Martín Carrizo en batería pudieron explotar la faceta percusiva. “Sólo PorSer Indios” se transformó en un clásico indiscutido y la carrera del trío no haría más que crecer.
 
MASSACRE
“Galería Desesperanza”

Una maravilla, de principio a fin. Apenas en su segundo disco y Massacre demostraba una madurez que muchos no logran en décadas. La siempre inquieta guitarra de Pablo M. dota de personalidad a una banda única en su especie, que se influenció por muchos pero que nunca se pareció a nada. Un verdadero oasis en la música nacional.

SUEDE
“Dog Man Star”

¿Brit Pop? Claramente las etiquetas nunca le hicieron suficiente justicia a Suede, una de esas bandas que encandilan y provocan romances a primera oída. “Dog Man Star” es claramente más elaborado que su predecesor y su espíritu barroco le calza a la perfección. Bello por donde se lo mire.

MANIC STREET PREACHERS
“The Holy Bible”

La obra cumbre de los galeses. En tan sólo dos años lograron una evolución admirable, que incluso no pudieron siquiera igualar. Sin dudas, la mayor virtud radica en que “The Holy Bible” suena a “The Holy Bible” y a nada más que se haya hecho antes o después. ¿Las líricas? De las más iluminadas que un grupo haya logrado. Al día de hoy me sigue conmoviendo como la primera vez. ¿Ya pasaron veinte años? ¡Mierrrrrda!

jueves, 16 de enero de 2014

20 discos a 20 de 1994 pt. I


La nostalgia me invade y no puedo dejar de hacer un listado con la premisa obvia de "a tantos años de...". Retromanía, ida y vuelta. Pero esta no es una lista más, o al menos no lo es para mí. No figuran arbitrariedades de "los obligatorios", no hay orden específico y no es un listado de los imprescindibles. Son los que más me gustan y ya.

This is my truth, tell me yours.

OASIS
“Definitely Maybe”

Sex Pistols + los Beatles + Jesus and Mary Chain en canciones históricas, de urgencia Pop y melodías entrañables. Los hermanos Gallagher se hicieron conocer al mundo reposicionando a Manchester como usina de hits. La frescura y su falta de prejuicios lo hacen insuperable.

THERAPY?
“Troublegum”

1993 pareció ser el año de los irlandeses Therapy?: habían logrado trascender del under a las pantallas de Hollywood y la fama estaba al caer. Pero lo mejor llegó apenas un año más tarde, gracias a trece canciones propias y un cover (“Isolation”, de Joy Division) que adelantó lo que estaba por venir. Belleza.

THE WiLDHEARTS
“Fishing for Luckies”

Seis canciones (que originalmente se conseguían sólo a través del fan club… ¡una verdadera locura!) en donde el ADN musical de Ginger queda más claro que nunca. Thrash, Pop, Rock, Punk, Glam... bueno, ¡todo eso y mucho más!

MÖTLEY CRÜE
“Mötley Crüe”

Echar a Vince Neil pareció ser la decisión indicada: estas doce canciones te pasan por encima como una tromba. El ex The Scream John Corabi tomó el fierro caliente y no sólo compuso letra y música, sino que también se hizo cargo de la guitarra rítmica, dándole un salto de calidad a un grupo que veía como la década se lo comía vivo. Incluso Glenn Hughes participa en la sublime “Misunderstood”. Entonces, ¿por qué no funcionó comercialmente? Misterios sin resolución.

HELMET
“Betty”

“Meantime” parecía ser un hito inalcanzable en la carrera de los comandados por Page Hamilton, pero en su tercera placa de estudio pulieron su propuesta e incluso la tornaron más seca, entrecortada, ajena al cimbronazo post-alternativo. “Milquetoast”, “Wilma’s Rainbow” y “Biscuits For Smut”, los tres cortes de difusión, demostraron el buen tino compositivo de Hamilton, quien se da un pequeño gusto tributando a Dizzy Gillespie con “Beautiful Love”.

miércoles, 8 de enero de 2014

10 de 2013


La Revista Jedbangers del mes de diciembre incluyó la elección de lo mejor de 2013 por parte del staff. Allí publiqué mis 10 favoritos ligados al Metal, algunos de los cuales repasamos en los podcast. Pero como no todo es Heavy en la vida, hay otros que me gustaría destacar. Sí, suena a cliché, pero si no lo hago ahora, no lo hago más.

TEGAN AND SARA
“Heartthrob”

La importancia de que tengas debilidad por una banda. En lo que sin dudas es el disco con sonido más “comercial” y “pop” de su carrera, las chicas no dejan de lado su mejor atributo: componer canciones que te derriten. “IWas a Fool” y “Closer” demuestran que si no estallaron en Argentina, es por la falta de compromiso de la subsidiaria local de su sello discográfico. Geniales.

PRIMAL SCREAM
“More Light”

Se ve que el tour del 20° aniversario de “Screamadelica” los inspiró, porque además de ser un regreso en forma de los escoceses, es todo lo que siempre queremos escuchar de parte de ellos. La enorme lista de invitados no entorpece la calidad del disco sino que la potencia: Kevin Shields y Robert Plant, sencillamente, brillan. Pulgares arriba.

THE BRONX
“The Bronx”

¿Hard Rock? ¿Punk? ¿Rock? ¿Mariachi? ¿Qué carajo hacen los The Bronx? Principalmente, buenos discos. Éste es su sexto material de estudio y el cuarto que lleva el mismo título. Es decir, todos los representan. Los Bronx son de esos tipos de grupos que siempre tenés que tener a mano cuando acusan al Rock de ser plano y chato. Refrescantes.

ARTIC MONKEYS
“AM”

Desde que los agarró Josh Homme, los de Sheffield no dejan de parir gemas. Los quintos discos suelen ser determinantes para los grupos, pero éstos hace rato encontraron el rumbo. Entre melodías, simpleza y estilo, los Artic Monkeys no reinterpretar a Black Sabbath en “One For the Road” (con Homme de invitado). De seguir así, aparentan no tener techo.

HEY! HELLO!
“Hey! Hello!”

Cualquiera que mínimamente conozca mis gustos musicales, sabrá de mi devoción absoluta por Ginger Wildheart. En lo que fue su segundo disco a través de PledgeMusic, Ginger por primera vez se hace cargo de la viola, el bajo, la batería y la voz (junto a la neoyorkina Victoria Pliedke). Ah, y de la composición, claro. Diez canciones que podrán pasar de largo para varios, pero que enternecen mis oídos y mi espíritu. El LP verde, una enorme sutileza. Insuperable.

BEADY EYE
“BE”

Noel Gallagher fue el compositor por excelencia de Oasis pero tras la disolución del conjunto, la onda quedó del lado de Liam & Co. Su primer disco ya había entusiasmado pero con éste, su sucesor, se reafirman todos los aciertos. Con un arte sutil e insinuante, y un set de canciones que ganan a cada escucha, Beady Eye probó que llegó para quedarse.

CHRIS STILLS
“Let it Rain”

Brillante, redondo y perfecto por donde se lo mire. Conocí personalmente a Chris (hijo del legendario Stephen) durante 2013 y fue él mismo quien me obsequió este 10’’. Ya me habían alertado: lo suyo iba por el lado de Queen y The Beatles y no se equivocaron. Seis canciones sentimentales, divinas, donde Stills demuestra cada uno de los genes de su padre y los potencia hasta el infinito. Reconfortante.

IGGY AND THE STOOGES
“Ready to Die”

Sinceramente, no esperaba absolutamente nada de nuevo disco de los Stooges, el primero desde el ultra clásico “Raw Power” de 1973. Tras haber incursionado en el Jazz y la música francesa, Iggy demuestra no haber perdido sus mañas y ladra en cada una de las composiciones, que lo muestran afilado y a punto de explotar, tal como en la portada.

BLACK REBEL MOTORCYCLE CLUB
“Specter at the Feast”

Durante la preparación de este disco, los BRMC sufrieron la perdida del productor Michael Been, quien a su vez era padre del bajista Robert Levon Been e ideólogo del sonido del conjunto. En su séptima entrega de estudio, se muestran afianzados y repuestos de tal golpe, con un material intrínseco y que dejó una de sus mejores canciones de su repertorio: “Returning”.

FRANK TURNER
“Tape Deck Heart”

Con 32 años recién cumplidos, y una carrera que abarca cinco discos, podemos hablar de Frank Turner como un referente ineludible del Folk británico contemporáneo. Impulsado por el single “Recovery”, y producido por el laureado Rich Costey, Turner se hace un lugar entre lo más destacado del año con su mejor herramienta: sus canciones.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Top 5 gemas ocultas de Rick Rubin

Si escuchás el nombre Frederick Jay Rubin te vas a quedar mirando al techo pero si al toque te dicen "Rick" lo vas a relacionar con el afamado productor. A Rick lo conocemos como el gurú que potenció los sonidos de Slayer, Red Hot Chili Peppers y The Cult, delineó las carreras de Danzig, los Beastie Boys, Run-D.M.C. y Public Enemy, además de resucitador de la carrera de Johnny Cash. Bueno, sí, también trabajó con unos nenes llamados Black Sabbath, Metallica, Tom Petty y mil millones más pero si querés saber más acerca de su vida, clickeá acá.

Ahora, el tipo es archiconocido y carga con la etiqueta de ser megaexitoso. Pero algunos de sus emprendimientos derraparon no por su calidad, sino por circunstancias del mercado (!?). Acá un repaso cronológico a cinco de sus obras menos reconocidas, por crítica, por venta y por fans, algunos editados por su sello Def American, que según mi paladar merecen su justa reivindicación.

1- MASTERS OF REALITY "Masters of Reality" (1989)

El debut del conjunto comandado por Chris Goss es un ataque sónico impensado para la época en que fue publicado, destilante de Blues en la veta de la banda a la cual le extrajeron el nombre (Black Sabbath, obvio) más una pincelada de los Doors. Resulta extraño que aún resulte una gema oculta para las huestes rockero/pesadas porque el groove que "MOR" destila no se encuentra ni siquiera en bandas que portan un mejor cartel o aval. Se percibe que Chris Goss observó atentamente a Rick Rubin ya que años más tarde ganaría reputación como productor de Kyuss, Queens of the Stone Age y Mark Lanegan, entre tantos otros.

2- THE FOUR HORSEMEN "Nobody Said it Was Easy" (1991)

La anécdota es muy boluda: conocí a la banda tras haber compuesto una canción titulada "Nobody Told Yout it Was Goin' to be So Easy". La persona que me alertó de las similitudes entre los títulos fue mi amigo Darío Uzi, quien me sumergió en tantísimas otras bandas y en esta en particular. Ciertamente la propuesta de los Four Horsemen no inventó nada ni dejó un legado enorme (se separaron apenas un puñado de años más tarde), ¿pero quién no disfruta un buen disco de rock 'n' roll hecho y derecho? Como plus vale destacar que a comienzos de los noventas el retro rock se encontraba a cuenta gotas y quienes miraban al pasado se habían anclado en los Faces y los Rolling Stones y no en AC/DC. La importancia de Rubin no sólo radica en la enorme producción, sino que sugirió la inclusión de muchos de sus integrantes.

3- DAN BAIRD "Love Songs for the Hearing Impaired" (1992)

Si no conocés a los Georgia Satellites, hacete un favor y conseguí YA mismo el homónimo de 1986 y "Open All Night" (1988). Si ya sabés quiénes son, estás al tanto del enorme caudal compositivo de su cantante, Dan Baird. Para 1990, Baird se había cansado de los Satellites y dos años más tarde comenzaba su carrera solista de la mano de "Love Songs...", donde convalida toda su lucidez como letrista y su potencial rítmico, en una placa donde no faltan los guiños al Country, el Rock y el Punk. Muchos de sus contemporáneos, con mucho menos, impusieron tendencias en las peluquerías y en las chaquetas de jean; Dan, por su parte, continúa siendo un héroe anónimo. Rubin aquí se encarga de la producción ejecutiva (el productor fue Brendan O'Brien).

4- TROUBLE "Manic Frustration" (1992)

"Fueron las plateadas cruces de Black Sabbath y su resplandor" bien podrían cantar los integrantes de Trouble, la banda de Doom Metal norteamericana que se inspiró su propuesta a imagen y semejanza del cuarteto de Birmingham. Bueno, no tanto: se inspiraron en todo menos en las letras, ya que los Trouble son católicos y lo cantan a los cuatro vientos. Su debut es fabuloso ("Psalm 9", de 1984) y su cuarto LP casi definitorio ("Trouble", de 1990, ya bajo Def American) pero es con este quinto disco que llegan a su pico creativo, dotanto de melodía y gancho a su espíritu macabro. Sin dudas el grupo mereció mejor suerte y resulta una injusticia que hoy en día sólo sea rescatado por algunos grupos (Taura, Down) mientras que muchos lucen sus casacas (James Hetfield) sólo para demostrar cuán cool son.

5- LUCINDA WILLIAMS "Car Wheels on a Gravel Road" (1998)

Los quintos discos suelen ser definitorios en la carrera de un artista y la premisa se cumple con Lucinda Williams, que lo publicó a casi veinte años de su debut ("Ramblin'", 1979). Con la participación de Steve Earle, "Car Wheels..." ganó el Grammy a Mejor Disco de Folk Contemporáneo. Esta bien, los premios y los reconocimientos de la industria no tienen valor en mi diccionario pero al menos no pasó de largo para el gran ojo de la crítica. Lucinda es una brillante compositora y además cuenta con una voz angelical. Recomendar una placa por sobre la otra sería un tanto injusto, pero aquí redondeó trece canciones históricas, destinado a ganarse el corazón de amantes de la música en general, más allá de etiquetas. Rubin cedió la producción a Earle a la vez que Rubin se encargó de la mezcla.

viernes, 31 de mayo de 2013

Top 5 tapas de Judas Priest

No sólo las guitarras estridentes distinguen al Heavy Metal. También se caracteriza por su estética fuerte, imponente y por sus magníficas portadas. Las bandas metaleras tienen de las mejores (o al menos mis favoritas) y Judas Priest es una de ellas. Aquí un mini repaso a mis favoritas, ideales para contemplar en sus respectivos vinilardos.

1- "British Steel" (1980)

Esta no deja lugar a dudas: es una de las más representativas de todos los tiempos, más allá de géneros. Por si fuera poco, la navaja advierte que adentro vas a encontrar Metal hasta tu culo. Clásica absoluta. Como será que hasta el vodka Absolut se inspiró en ella.

2- "Sad Wings of Destiny" (1976)

Black Sabbath inventó el Metal, Judas Priest el Heavy. Si les quedan dudas, presten atención a esta portada, donde el enfrentamiento cielo versus infierno está impecablemente retratado. Las letras góticas cierran el círculo a la perfección.


3- "Screaming for Vengeance" (1982)

En los ochentas, Judas tuvo la sabia decisión de contratar los servicios de Doug Johnson. Doug se despachó con tres bestialidades ("Defenders of the Faith" y "Turbo") entre la que se destaca este águila guerrera ("The Hellion") clamando por acción. Modernidad en estado puro.

4- "Killing Machine" / "Hell Bent for Leather" (1978)

Esta es buenísima posta. Oscuridad, cuero, tachas, anteojos negros reflejando una explosión girando alrededor de un zombie... ¿hace falta algo más? ¡Heavy Metal en su estado más puro, papá! No apto para giladas.
5- "Painkiller" (1990)

A primera vista puede resultar bastante pelotuda pero tiene fuerza, huevos y sentimiento. Además, posee muchos detalles y la sensación de que una ciudad entera sucumbió a la fundición de metal le da mucha onda. Por último, tengo la remera de la gira y es mi remera favorita de todos los tiempos.

viernes, 24 de mayo de 2013

Top 5 discos póstumos nacionales

¿Casualidad? Llámenlo como quieran, pero en los últimos días vine escuchando mucho estos discos nacionales, que tienen una enorme coincidencia: son los últimos editados por cada uno de estos artistas. Así se despedieron muchos grupos nacionales y repaso mis favoritos.

El canto de cisne argento.

HERMÉTICA "Víctimas del Vaciamiento" (DBN, 1994)

En algún lugar de mi casa debe estar en cassette con la entrevista que el "Ruso" Verea le hizo a Ricardo Iorio en marzo de 1994, a días de publicar el anticipado tercer disco de estudio de la H: "Víctimas del Vaciamiento". Ya el primer corte ("Soy de la Esquina", un clásico inmediato) me había partido la cabeza, pero tenerlo físicamente fue algo completamente distinto. Con esta placa, Hermética abandonó velocidad ("speed", diría Ricardo) para adentrarse en facetas más sabbatheras ("Cuando Duerme La Ciudad") e incluso folklóricas (la fenomenal "Moraleja"). Con un Tano Romano completamente inspirado, y un Iorio iluminado, el futuro de la banda lucía inconmensurable pero a pocos meses de su edición llegó la sufrida separación.

RIFF "Que Sea Rock" (Riff Records, 1997)

Sólo hay dos discos de Pappo que suenan verdaderamente bien: "Buscando Un Amor" (otro que marcó su despedida como solista) y esta placa. Como dice mi amigo Ultravivido, "Que Sea Rock" "suena a Rick Rubin" pero no lo produjo éste, sino el infalible Álvaro Villagra. Un disco que en el primer tema usa la palabra "menester" y en el segundo "no obstante lo cual" no puede fallar y la verdad que los Riff se despidieron a lo grande. Si bien musicalmente no presenta, a grandes razgos, cambios notables, aquí bien se aplica el dicho "no hay que arreglar lo que no está roto". "Que Sea Rock": Rock con pelotas.

GUSTAVO CERATI "Fuerza Natural" (Sony Music, 2009)

De niño y adolescente siempre tuve una especie de rechazo hacia la obra de Cerati; lo notaba endeble, artificial, con poca sensibilidad. Los años no vinieron sólos, maduré (¿maduré?) y los prejuicios se me fueron de lado. El alerta llegó con "Bocanada" (1999) pero para "Fuerza Natural" se transformó en encandilamiento: una obra redonda de principio a fin. Para su quinto disco solista, y luego de haber trabajado junto a Shakira (!), Cerati contó con la colaboración compositiva de su hijo Benito y el gran Richard Coleman. "Fuerza..." redondea hasta la perfección todo su talento, en grandes canciones Pop y deja una gema que auguraba un futuro grandioso: "Cactus". O la reinterpretación made in Cerati de la música del litoral. Se lo extraña.

NO DEMUESTRA INTERÉS "Mensaje No Preciso de Imagen" (Malasaña, 1995)

"Extremo Sur" fue un debut lleno de testosterona adolescente; "Mensaje..." es el testamento de una banda adulta que no se casó con ninguna etiqueta. Comandados por la siempre cautivante voz (y lírica) de Adrián Outeda, No Demuestra brindó una catarata de personalidad en una placa destinada a abrir cabezas. "Aunque" es una delicada apertura que da lugar a "Superficial" y su lamento guitarrero. El arte del CD, compuesto por ilustraciones, no hacen más que cerrar el círculo y encumbrar a "Mensaje..." como esa gema no reconocida que va ganando peso a medida que transcurren los años.

PESCADO RABIOSO "Artaud" (Talent, 1973)

"Artaud" debió haber llevado la firma de Luis Alberto Spinetta en su portada (lo que hubiera marcado la continuación de "Spinettalandia y Sus Amigos"), pero por motivos que no quedan del todo claros fue otorgado a Pescado Rabioso, así que su elección es un tanto capciosa. Sindicado como uno de los pilares de la música argenina, "Artaud" (inspirado en el poeta francés Antonin Artaud) contó con la colaboración de dos ex Almendra y con el mismo hermano de Luis. De tono intimista y eregido en torno a temas claves ("Todas Las Hojas Son Del Viento", "Bajan", "Cantatas de Puentes Amarillos"), la placa se torna de carácter imprescindible para comprender la música contemporánea de este costado del mundo, así como la de los años por venir.