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miércoles, 27 de abril de 2016

"Use Your Illusion I" vs. "Use Your Illusion II"



A casi 25 su edición, los dos tomos de "Use Your Illusion" probaron ser una de las obras más ambiciosas de la historia de la música, a un pasito de la ópera rock. Lanzados en una época donde las ventas eran aún relevantes, Axl los Guns N' Roses exprimieron todo su caudal compositivo, en un hecho que les trajo consecuencias nefastas: el despido de Steven Adler y la posterior salida de Izzy Stradlin.

Como en todo disco doble (¡de cuatro vinilos!) hay canciones para enmarcar y otras para descartar pero lo asombroso es que un enorme porcentaje de ellas son lo suficientemente contundentes como para haberse ganado su lugar.

Aquí, mi análisis y voto de cada una de ellas.

Nota: La idea es analizar tema vs. tema. El "Illusion I" contiene 16 canciones y el "II" 14, por eso no compiten "Dead Horse" ni "Coma", tal vez la composición más ambiciosa en la garrera de los Guns.

#1: “Right Next Door to Hell” vs. “Civil War”

El éxito descomunal de “Appetite for Destruction”, continuado por el transicional “Lies”, generó altísimas expectativas frente al nuevo trabajo de los Guns N’ Roses, por ende, el comienzo (de una obra doble) debía ser fundamental. “Right Next Door to Hell” es, ante todo, una declaración de principios: feroz, punzante, caótica y agresiva, reúne todos los elementos que formaban parte de la vida cotidiana gunner de por aquel entonces. Si bien está lejos de ser uno de los temas más sobresalientes que hayan compuesto, fue una efectiva bandera plantada, una patada en la nuca a todas las expectativas y a un supuesto ablande al que muchos grupos recurren en su momento de mayor popularidad. Basada en un hecho real (en el que Axl habría atacado físicamente a una vecina), las estridentes guitarras remiten a los comienzos del conjunto.

Por su parte, “Civil War” es lisa y llanamente una de las más logradas composiciones de los oriundos de LA. Toda en ella es perfecto: la intro con el diálogo de “Cool Hand Luke”, el arpegio de la guitarra acústica, el recitado de Axl, las líneas de bajo y el tremendo groove de la batería, cortesía de Steven Adler en lo que fue su última grabación con el grupo. Las guitarras distorsionadas generan un in crescendo que derivan en una melodía inspiradísima de Slash y su wah wah. No hay comparación posible entre un tema de relleno y un clásico irrefutable.

Ganador: “Civil War”

#2: “Dust N’ Bones” vs. “14 Years”

Gran porcentaje de la composición y personalidad de GNR fueron virtudes de Izzy Stradlin, que en estas dos canciones se hace cargo por primera vez de la voz líder. Izzy posee una voz cansina y rasposa que emula a sus mayores mentores (Keith Richards, Andy McCoy) que calza a la perfección en ambas canciones. Si bien Stradlin es el compositor principal de ambas, en “14 Years” resigna protagonismo en pos de una soberbia performance de Axl en el piano. “Dust N’ Bones” tiene una letra maravillosa y un ritmo más llevadero, además de un estribillo más potente y consistente.


#3: “Live and Let Die” vs. “Yesterdays”

Primer choque de cortes de difusión. Desde sus comienzos los Guns se caracterizaron por tributar con holgura a sus referentes principales. “Live and…” -original de los Wings de Paul McCartney- es la prueba fehaciente de la enorme habilidad del devenido sexteto para transformar composiciones ajenas en propias, en donde pasan soberbiamente de la explosión del riff principal a la implosión de la base rítmica en plan reggae. Un ataque sonoro casi infalible que solo puede perder con una composición propia del calibre de “Yesterdays”, en plan Rock tradicional, sin las capas de guitarras distorsionadas que pululan en los Illusion y que muestran la faceta más despojada y primitiva de los GNR. Otro hit que en vivo nunca contó con su merecida interpretación.


#4: “Don’t Cry” vs. “Knockin’ On Heaven’s Door”

Aunque parezca irrisorio, “Don’t Cry” fue contemplada y grabada en las sesiones de “Appetite…” pero finalmente el conjunto se decidió por no incluirla en el producto final y la decisión, a la distancia, pareció ser acertada: el tema se convirtió en un hitazo que inundó FM’s alrededor del planeta, convirtiéndose en una de sus canciones más populares y solicitadas en el directo. Una balada de una progresión que bien pudo haber sido del montón pero claro, esto es Guns N’ Roses y Axl & Slash, con sus sendas interpretaciones, le suman dos o tres puntos (Shannon Hoon, la voz invitada, también la rompe). El video es antológico y demuestra el sentido del humor del grupo con el cartel “Where’s Izzy”, siempre reticente a ese tipo de actividades. La salida de Steven Adler significó más que la pérdida de un baterista: sin él, “Knockin’ on…” nunca tuvo razón de ser. La versión grabada para el “UYI II” es fría, seca, carente de emotividad y está lejos de ser el sentido homenaje a Todd Crew (Jetboy).


#5: “Perfect Crime” vs. “Get in the Ring”

Quinto tema del “Illusion I” y otra vuelta a las raíces: “Perfect Crime” es agresiva en su esencia y en su implementación, a puro riff guitarrero y con un Axl al tope de sus posiblidades. “Get in the Ring” pasó a la historia por su proclama anti-prensa más que por su consistencia musical (aunque vale mencionar que es fuerte e impactante).


#6: “You Ain’t the First” vs. “Shotgun Blues”

O Stradlin vs. Rose. “You Ain’t…” es otra de las composiciones que remite a las raíces gunner en formato acústico y un aire despojado que huele a Stones por todos lados. “Shotgun…” es poderosa, pero sumamente intrascendente.


#7: “Bad Obsession” vs. “Breakdown”

Acá la diferencia la marca una sola persona: Michael Monroe. El ex Hanoi Rocks figura como invitado tocando la harmónica en “Bad Obsession”, otro momento donde los Guns se muestran intimistas, en su salsa. “Breakdown” es otra de esas composiciones intrincadas y sumamente efectivas de Mr. Rose pero no se puede competir con el otro gigante.


#8: “Back Off Bitch” vs. “Pretty Tied Up”

En una placa doble (de cuatro vinilos), con un total de treinta canciones, es más que obvio que al menos se incluya una canción de relleno. “Back Off…” es el ejemplo más emblemático: densa, aburrida, misógina y encima araña los cinco minutos de duración. Por algo la descartaron para las sesiones de “Appetite…”. “Pretty…” es otra de las maravillas de Stradlin y el primer tema que el mundo conoció de estos discos. Climática y atmosférica, súbitamente quedó fuera de los sets en vivo y no estaría para nada mal que la vuelvan a incluir.


#9: “Double Talkin’ Jive” vs. “Locomotive”

La primera es otra de las composiciones simplonas pero llenas de groove y onda que caracterizan a Izzy (que otra vez se encarga de la voz líder); la segunda es una intrincada obra pergeñada por Slash y Rose. “Double…” ganó protagonismo, además de su excelente outro a pura guitarra española, por su inclusión en el playlist. “Locomotive” es un tanque, un ida y vuelta frenético que para su parte final encuentra a los Guns emulando a los Stones de “Simpathy For the Devil”. Apabullante.


#10: “November Rain” vs. “So Fine”

“November Rain” es el monstruo de Axl, una composición fina por donde se la mire y analice, que para 1991 dotaba con varios años en desarrollo (incluso hay un demo acústico dando vueltas) y que finalmente encontró su lugar en un disco. Con la mano en el corazón, no representa en lo absoluto en las raíces hard rockeras del conjunto pero no necesariamente tiene que ser así. De hecho, a claras luces habla de la evolución musical de sus integrantes, evidenciable en la soberbia performance de Slash, redondeando una perfección asombrosa que en el Rock no se encontraba desde “Bohemian Rhapsody”. Duff se erige como protagonista en “So Fine”, un temazo de la hostia que tiene todos los matices que describen al blondo bajista (sutileza, empuje, fiereza Punk) pero que no alcanza a superar a un clásico indiscutible.


#11: “The Garden” vs. “Estranged”

“The Garden” es uno de los picos del “Illusion I”, sutilmente trackeada a continuación del estruendoso final de “November…”. El in crescendo de la guitarra logra su pico máximo en el estribillo, que para colmo cuenta con la participación del gran Alice Cooper. “Estranged” es uno de los picos en la discografía de Guns. Perfecta, emotiva y con un punteo inolvidable de Slash (“thanks Slash for the killer guitar melodies” dice Axl en el booklet), “Estranged” pelea palmo a palmo con “November Rain” como composición más perfecta desde “Bohemian Rhapsody”… y le gana. La letra es otra muestra de la brillante pluma de Axl (cuando no tiene que putear a una ex).

Ganador: “Estranged”

#12: “Garden of Eden” vs. “You Could Be Mine”

“Garden…” es sin dudas la canción más agresiva y en tu cara de los dos discos. Bien al palo y un ritmo frenético, respeta la esencia del “Appetite…”. El video clip pertinente no puede ser pasado de largo, con una cámara fija delante de la banda, en evidente contraste con otras mega producciones multimillonarias. Pero “You Could…” es una bomba, clásico de clásicos y para colmo fue incluido en “Terminator II”.


#13: “Don’t Damn Me” vs. “Don’t Cry (Alt. Lyrics)”

En una caso casi sin precedentes, “Don’t Cry” vuelve a aparecer con una letra cambiada. Funciona más a modo de detalle o rareza, porque “Don’t Damn Me” es otro punto sobresaliente y a veces muy injustamente pasado de largo en la discografía del conjunto.


#14: “Bad Apples” vs. “My World”

Acá tampoco hay mucha comparación. De “My World” no hay mucho para decir salvo que es un embrión del Nü Metal. ¿No me creen? Vuelvan a escucharlo. Su inclusión evidencia la enorme ascendencia de Axl en el grupo. Al igual que “Don’t Damn Me”, “Bad Apples” es otra gran composición un tanto menospreciada, ideal para escuchar en un pub con cerveza en mano.

lunes, 11 de mayo de 2015

Yo vendí un "Artaud"

(Artículo para Format+V Revista Online https://formatvrevista.wordpress.com/2015/05/07/yo-vendi-un-artaud/)

Sucedió una tarde de mediados de la década del noventa, en los albores de mi adolescencia. Caminando por mi barrio, con destino incierto, me lo topé súbitamente. Él iba vestido enfundado en un conjunto deportivo Adidas azul furioso y unas zapatillas blancas, de esas que son medio armatoste, que se usan para jugar básquet. Ahí paradito en una esquina, semi encorvado, con cara de desorientado estaba Luis Alberto Spinetta, alias el Flaco. Mi corazón se paralizó por unos segundos. ¿Debía activar mi más puro cholulismo y saludarlo? Nunca fui de esos pero me sentí en la obligación. Un tibio “Luis, no estoy tan adentrado en su obra, pero lo respeto muchísimo” -ni por asomo se me ocurrió tutearlo- logró como respuesta un contundente “muchas gracias por el respeto” que caló hondo en mi.

Le fui honesto a Luis. Pocos meses atrás, Spinetta había editado junto a los Socios del Desierto un disco doble crudo, filoso que captó mi simpatía casi de inmediato, tanto que comencé a indagar en su repertorio. Así llegué a Pescado Rabioso, de la mano del cassette de “Desatormentándonos”, que casualmente no incluía el tema “Post Crucifixión”, que pasó a transformarse en una obsesión en mí. Una de tantas tardes en las que me dedicaba a revolver discos, me encontró en el barrio de Constitución, más precisamente en Kuky Discos. Kuky era un negocio emblemático de la zona y sus precios y su variedad de catálogo eran la envidia de tantas otras. Entre los vinilos (que por aquel entonces vivían su peor momento en popularidad) estaba el “Artaud”. Sabía de su tamaño irregular pero la versión que tenía en mis manos distaba de tener las puntas asimétricas; de hecho, estaba recortado. La persona que lo recortó hizo un trabajo envidiable: remendó las puntas con tapas de un rígido cuaderno Rivadavia azul, de un modo artesanal pero prolijo, que permitía lograr las dimensiones características de una portada stándard. La versión incluía el sobre interno (hoy, en épocas de Ebay y Amazon, rebautizado como “insert”), con las letras y la información adicional. Lo más importante es que el LP se encontraba en perfectas condiciones, como si nunca hubiera sido reproducido. Una oportunidad única para adquirirlo por una módica suma que no superó los 15 pesos.

¿Cómo es que me decidí a venderlo? En mi discoteca, “Artaud” terminó siendo una pieza de museo. Un objeto muy deseado, difícil de conseguir, envidiado pero al cual no le daba uso y si no uso algo, prefiero regalarlo. Como primera medida se lo ofrecí a un amigo muy fana de Spinetta, que pensó que le estaba tomando el pelo y no aceptó la oferta. Así que con el tiempo me vi tentado y lo subí a Mercado Libre, más que nada para saber qué repercusiones obtenía. La primera respuesta fue la más absurda: me ofrecían comprar sólo el insert. ¿Cómo? Un especulador tenía la versión con las puntas sin el sobre y quería comprarlo para que el producto aumente su valor. No hubo caso. Deambuló por Internet durante un tiempo, sin recibir ofertas ni comentarios. Cuando por fin decidí quitarlo de la venta, un audaz comprador se contactó y cerramos un precio: $1200, en el año 2012. Me parecía un precio elevado pero ni por asomo llegaba a los $2500 que otros vendedores pedían. ¿Si me arrepiento de haberlo vendido? Para nada. “Artaud” es como los discos de Led Zeppelin: jamás los escucho. No me gusta que un disco junte polvo, me hiere. Así que adiós, “Artaud”. Gracias por dejarme tu hijito el CD.

miércoles, 12 de junio de 2013

El vinilo del mes: Turbonegro "Scandinavian Leather"

¿Qué puedo decir sobre Turbonegro? ¡Toco en el Turbobardo, una banda tributo, creo que ya está todo dicho! Sin embargo voy a hacer el esfuerzo y comentarles mis impresiones acerca de este disco.

Comienzos de la década del 2000, la leyenda de Turbonegro se había esparcido alrededor del mundo. Su nombre era mencionado por artistas de los "consagrados" y el tributo "Alpha Motherfuckers" había agigantado su mito. ¿Y los Turbo en qué andaban? Separados. Sí, separados. Tras aquel brillante e IMPRESCINDIBLE "Apocalypse Dudes" (1998), el combo se sumergió en un tour europeo que no pudieron culminar debido a las adicciones del cantante Hank von Helvete, que tras un show en Milán fue internado en un neuro psiquiátrico. Brillante.

Para 2002, Hank se libró de sus demonios internos y el sexteto retomó su andar, principalmente en festivales europeos (chequear el documental "Reserection"). Un nuevo material de estudio se hacía rogar y así llegó a "Scandinavian Leather" (2003). "Scandinavian..." es el sucesor natural de "Apocalypse...", donde todos los aciertos están potenciados. Sonoramente, gracias al enorme trabajo de Joe Barresi (QOTSA, Kyuss, Tool) en la mezcla. Artísticamente, merced al genio de Klaus Voorman, responsable de portadas tan clásicas y definitorias como "Revolver" de los Beatles, y que fue bajista, entre otros álbumes, de "Imagine" de un tal John Lennon. Y las canciones... ¡la gran siete, qué buenas que son! "Scandinavian..." es una especie de cierre para la trilogía iniciada por "Ass Cobra" y además de ser muy decoroso, es el último gran disco editado por los noruegos.

La intro es magnánima, mete cagazo y misterio a la vez, y "Wipe It 'till It Bleeds" tiene todos los patrones de Turbo, con un riff desquiciado y un coro para corear eternamente. Pero la placa arranca de verdad con la furiosa "Gimme Some", en la que Euroboy demuestra todo su talento como guitarrista líder. "Turbonegro Must Be Destroyed" pudo haber sido compuesta y ejecutada por los Ramones mismos y le da lugar a uno de los temas claves de este álbum: "Sell Your Body (to the Night)". En este track, además de recibirse de eximios compositores, recurrren a una característica inherente al conjunto: la insinuación.

La segunda mitad no es tan consistente como la inicial pero es imposible pasar por alto algunas perlitas. "Train of Flesh" es la primera de ellas; un inicio que no dice mucho te sumerge en una melodía pegadiza que culmina con un final brillante (de los mejores de su carrera) que enlaza directamente con otro de los grandes momentos: "Fuck the World (F.T.W.)", en el que literalmente se garchan al mundo. Es sabido que a los Turbo les gusta referenciar a otros grupos con sutiles citas musicales, por eso sorprende que el estribillo de "Drenched in Blood (D.I.B.)" sea un afano tan descarado a "Just in Lust" de los Wildhearts. Pero bueno, se lo perdonamos. "Ride With Us" (un himno dedicado a la Turbojugend, una especia de Kiss Army nórdica) cierra la placa con una garra que deja con ganas de más.

Como data adicional, se puede mencionar que el sello argentino Pinhead había contemplado realizar una edición local del disco e incluso imprimeron calcomanías promocionales con la imagen de la tapa (las que me habían enviado en su momento) pero finalmente se abortaron los planes. El vinilito me lo consiguió mi amigo Rodrigo. ¿Mi CD? Se habrá perdido por ahí, sólo me quedó la cajita con la tapa y contratapa.

lunes, 29 de abril de 2013

El vinilo del Mes: Angel "Sinful"

¿Por qué el "Disco del Mes"? En mi casa tengo un cuadro desmontable, una especie de marco tamaño vinilo del cual se desprende la parte trasera para que uno pueda cambiar las carátulas exhibidas cuantas veces quiera. Se llama Record Hall Frame y la idea es colgar los vinilos favoritos de nuestra discoteca. Está exhibido justo al lado de la puerta de ingreso y el primer día de cada mes cambio su contenido. Abril es el turno de Angel y su placa más redondita, "Sinful".

Angel es el prototipo de banda grasa que mis amigos detestan pero que yo disfruto a ultranza. Provenientes de Washington, DC, fueron descubiertos por Gene Simmons, quien los recomendó a la disquera Casablanca. En contraposición a la banda madre de su descubridor (KISS, queda claro, ¿no?), Angel eran reconocidos por sus andróginos atuendos blancos, que fueron objeto de burla de Frank Zappa en "Punky’s Whips" (en relación al guitarrista Punky Meadows). Durante los setentas editaron cinco placas de estudio y con "Sinful" se despidieron hasta veinte años más tarde (el sexto llegaría en 1999).

A decir verdad, los primeros cuatro discos de Angel fueron un desastre de ventas, por lo que para 1979 el sello no sabía qué hacer con ellos. Imprevistamente, "Sinful" (originalmente titulado "Bad Publicity") tiró por la borda cualquier especulación y mostró a una banda en su cumbre Pop. ¿Cómo? Sí, Pop de guitarras, melodías con edulcorante, letras boludas: señoras y señores, Rock GRASA. Los resultados fueron devastadores: ningún single funcionó y sus fans le dieron la espalda, lo que provocó la ruptura del quinteto.

Al día de hoy la crítica "especializada" lo sigue destrozando e ignorando, pero desde acá lo reinvidico a full.

viernes, 15 de marzo de 2013

El vinilo del Mes: KISS "Rock and Roll Over"


¿Por qué el "Disco del Mes"? En mi casa tengo un cuadro desmontable, una especie de marco tamaño vinilo del cual se desprende la parte trasera para que uno pueda cambiar las carátulas exhibidas cuantas veces quiera. Se llama Record Hall Frame y la idea es colgar los vinilos favoritos de nuestra discoteca. Está exhibido justo al lado de la puerta de ingreso y el primer día de cada mes cambio su contenido. Marzo es el turno de "Rock and Roll Over" de KISS. ¿Por qué este disco en particular? Una vez en la sección Conociendo al Staff de la revista Jedbangers voté como mi tapa favorita de todos los tiempos al primer disco de los Ramones. Mentí: mi favorita es la de este disco, que fue diseñada por el artista Michael Doret, quien volvió a trabajar junto al grupo en "Sonic Boom" (2009). Tengo este diseño pintado a mano en una remera blanca, impreso en una remera negra, en CD, en cassette y en un imán de mi heladera. Y tenía la calco en mi guitarra, hasta que decidí sacarle todos sus stickers.

"Rock and Roll Over" fue durante mucho tiempo mi disco favorito de KISS. Desde su título se indica una presencia más invasiva de composiciones Rock y no es casualidad que cinco le pertenezcan a Paul Stanley (versus cuatro de Gene Simmons). Un tema que me gustaría escuchar en vivo es el rockanrolazo "Take Me" y "Calling Dr. Love" se transformó en un clásico inmediato. Mi balada favorita es "Hard Luck Woman", que inicialmente fue compuesta para Rod Stewart e intento replicar el éxito de "Beth". Y no pueden negarme que "Mr. Speed" es influencia directa del Rock Escandinavo de los noventas.

¿Cómo lo conseguí? Gracias a mi amigo Maxi Marín. Para uno de mis cumpleaños, Maxi me regaló un CD que ya tenía, por lo que fui a la disquería a consultar si podía cambiarlo y al darme el OK, revisé sus bateas y apareció esta gema, edición USA, con el sobre interno impecable. La edición argentina cambió la portada por una espantosa.